¿Qué madres es el paquete económico?

¿Qué madres es el paquete económico?

Querido lector: si Usted se encuentra cavilando aun en el partido de México contra Argentina, pero siente hacia sus adentros alguna mórbida preocupación desconocida, bien podría ser alguna indigestión causada por la ingesta de comida poco saludable durante el antes mencionado partido. O también podría ser su subconsciente preocupado por el paquete económico 2016. ¿El qué? El día de hoy el titular de la Secretaría de Hacienda, Luis Videgaray, presento el Paquete Económico 2016 que, básicamente, dictará nuestro futuro económico para el próximo año. A continuación, les mostraré los puntos más relevantes del paquete (¡agarre confianza!) mismos que encontrará en cualquier medio informativo, pero les agregaré una breve descripción -de mi cosecha personal-.

Camara de Diputados

Aquí los puntos más relevantes y su vinculación con el bolsillo del lector:

  1. El monto total del presupuesto de egresos es de 4.7 billones de pesos. Lo primero que hay que nombrar aquí es: PRESUPUESTO BASE CERO. Las entidades, como las personas, al paso de tiempo van “mecanizando” sus gastos, es decir, crean su presupuestos (“pre” “supuestos”) en base a la historia estadística. Podrá imaginar el lector que esta practica tiene una gran ventaja -tardarse menos pinche tiempo- y una gran desventaja -que puede comenzar a gastarse a lo puro goei-. Es así que el Ejecutivo planteo para el 2016 la aplicación de un PRESUPUESTO BASE CERO. El concepto es sencillo: borra todo a la chingada y comienza a presupuestar desde CERO -justificando, a medida que vas diseñando, cada uno de los gastos-. Esto en el fondo es bueno, pues el gobierno “dejará de gastar en cosas que no necesita”… “Dejará”, aja. Y llegamos a la hermosa cifra: 4.7 billones de pesos. $4,700,000,000,000. Aquí procede recordar que casi se comen vivo al titular del ejecutivo cuando hizo la aclaración entre “billones” en español y “billones” en ingles (Aquí el video). Y todos diciendo: “pinshi pendejo” y “pinshi burro” y así. Pero siento decirle querido lector que efectivamente son diferentes. Los billones en español son millones de millones, mientras que en ingles son miles de millones -estos en español son “millardos”-. ¿Lo duda aun? Aquí se lo aclara la RAE en su Diccionario Panhispánico de Dudas. En otras entradas futuras, analizaremos a detalle este presupuesto de egresos y descubriremos en “qué” gastará el gobierno esos $4,700,000,000,000 (cuatro billones setecientos mil millones de pesos). Para ponerlo en perspectiva, Apple (la empresa más valiosa del mundo) vale 700,000,000,000 (setecientos mil millones de dólares), los cuales a un tipo de cambio de $16.50 equivaldrían mas o menos a 11,550,000,000,000 (once billones quinientos cincuenta mil millones de pesos); o sea que con el presupuesto de egresos de México para el 2016, podemos comprar, mas o menos, el 40% de la empresa más valiosa del planeta. ¿Sigue preocupándose de los salarios de los diputados? ¿De las pensiones de los ex-presidentes? ¿Del avión presidencial? ¿Usted verdaderamente cree que es ahí a donde se pierde todo este mundo de dinero? Piénselo bien. Medítelo. Se dará cuenta del verdadero significado de la frase “atole con el dedo”, por que si le preguntamos al mexicano promedio, es muy poco probable que alguno sepa a donde va a parar la mayor parte de este dinero.
  2. El recorte al gasto público en 2016 disminuirá de 135,000 millones de pesos a 97,000 millones de pesos. ¿Es bueno que el Gobierno gaste menos dinero? Si. Y no. Si, por que se presupone una “eficiencia”. No, por que no es del todo cierto… Verá, para el empresario, ahorrar es bueno: significa mayor utilidad al final del ejercicio. Para el político, ahorrar es malo: significa que le reducirán el presupuesto para el año que viene por no haberlo ejercido completamente, bajo la premisa del “¿no te lo acabaste todo? Pa’ la otra te sirvo menos”. Es así que el empresario está acostumbrado a la estrellita en la frente por gastar menos mientras que para el político es exactamente al revés. Por otro lado, una buena medida contra las crisis económicas -y no quiere decir que se aproxime una, aunque lo más posible es que SÍ se aproxime una (que quede claro que le avise con tiempo)- es aumentar el gasto público a la Keynes: “¿Mucho desempleo? Pon a algunos miserables a cavar zanjas y a otros miserables diferentes a rellenarlas, así generas empleo y la gente tiene dinerito para gastarsss”. Algunos están a favor de aumentar el gasto público. Otros están en contra. Este humilde escritor ni a favor está, ni tampoco en contra. No crea que estoy Portilleando, no. Lo que este anodino escritor considera importante es: ¡¡¡¿CÓMO PINCHES Y EN QUÉ MADRES VAS A GASTAR EL VARO?!!! Cómo dijera el Pirurris: “la mitad de lo que tenía me lo gaste en pedo, viejas y desmadre… ¿Y la otra mitad? Esa si me la gaste a lo pendejo”.
  3. Proponen disminuir el deficit público del 1% del PIB a 0.5%. Esta es la de la famosa DEUDA EXTERNA. Estas dos palabras, en algún tiempo, fueron el peor terror de todo el mundo: para asustar a un adulto, bastaba decir esas dos palabras. Bueno, hasta causaba más miedo que el que sentían los magos cuando alguien pronunciaba el nombre de Aquel Que No Debe Ser Nombrado, antes de que se lo escabechara el Potter, por supuesto -si no logró descifrar esto, es por que Usted es un Muggle-. Este rubro no es nada interesante. México le debe a organismos internaciones (FMI, BM, BID, etc.), Bancos Comerciales y Deuda Pública.
  4. El gasto programable tendrá un ajuste de 221,000 millones de pesos (el 1.15% del PIB). Baste decir lo siguiente: el gasto programable es lo que le cuesta operar al gobierno, es decir, es su gasto de operación… Lo anterior, mas el infame RAMO 33 DE APORTACIONES FEDERALES PARA ESTADOS Y MUNICIPIOS. ¿Que qué es el RAMO 33? Bueno. Haga de cuenta que tiene un hijo. Pero no tiene uno, tiene 2,417 (DOS MIL PINCHES CUATROCIENTOS DIECISIETE). Y haga de cuenta que todos ya pasan de los 30, pero los tiene que seguir manteniendo. Y figúrese que, ademas, todos están medios retrasados mentales, pero le exigen que los mande a estudiar a Harvard. Solo que en el lugar de Usted, está el Gobierno Federal y en el lugar de los hijos, están los municipios.
  5. El Gobierno estima que México crecerá entre 2.6% y 3.6% en 2016. Oiga Usted: nadie, repito, NADIE en este mundo crece a doble dígito, es decir, a más del 9.99% anual. Gran parte de la sacudida económica que hemos vivido en los últimos meses, incluido el dólar más cotizado que Belinda en una fiesta de barriada, se debió a que los Chinos ajustaron sus expectativas de crecimiento a menos de 7% (cuando antes crecían -decían que crecían- a +/-9%, en realidad era más) ((Y que quede claro que les avise que la siguiente gran crisis económica -2000 la del punto com, 2008 la inmobiliaria- podría venir de China)). Así que, en opinión de este ignoto escritor, México, si le val bien, crecerá al 2.5%. Pensar en que crezca más que eso tiene tantas posibilidades como que Carmencita Salinas impulse iniciativas de vanguardia en la cámara o de que Layin deje de cagarla tanto.
  6. El precio del petróleo se estima en 50 dólares. ¡Ay dolor ya me volviste a dar! Este punto le duele mucho a México, pues gran parte del dinero que le dan para gastar en la cooperativa de la escuela viene de Pemex. Aquí habrá que ver que discuten los diputados. Por que como bien sabe el lector, los diputados en este país -en su gran mayoría- viven en un mundo de caramelo, donde el aire es de algodón, los dulces caen del cielo y las estrellas piñatas son; para ellos es fácil: “¿Qué esta barato el petróleo y no nos alcanza? ¡No hay pedo! Súbele el pinche precio”… En el presupuesto, por que en la realidad nadie compra más caro algo que puede conseguir más barato (otra diferencia entre empresarios y políticos). Pero no desespere querido Lector por que como diría cualquier eminente y necio titular de algún noticiero nocturno, México ya compró un “seguro” (“seguro”… jajaja…) para el precio del barril. Si sospecha que “seguro” no es el término correcto, está en lo cierto. Lo que se compró es un instrumento derivado, una “opción” concretamente.
  7. Se estima una producción de 2.47 millones de barriles diarios. Ni que decir. Pemex sigue siendo la joya del gobierno, la vaca lechera, la gallina del huevo de oro… ¿Cuánto más? Podría ser poco tiempo o mucho. Eso nada importa. Lo que importa es que, en el futuro, cuando se acabe el petróleo -y se mire a las generaciones del siglo XX y XXI como los imbéciles que quemaban el petróleo- alguien hará una suma de todo lo que produjo Pemex. Y todos nos lamentaremos de no haber usado ese tesoro con sensatez.
  8. El tipo de cambio se pronostica en 15.90 pesos por dólar. Primero que nada le dire: ¡cálmese! No hay “devaluación”. Si piensa que si hay devaluación es por que nació en los años 40 o 50 de siglo pasado o, si nació después, es por que fue contagiado por sus padres de este terrible virus de la “devaluacionfobia”. Repita conmigo: “ya no puede haber devaluaciones”, “ya no puede haber devaluaciones”, “ya no puede haber devaluaciones”… ¿Qué por que no? Pues por que todos los días el peso se mueve, ya sea pa’rriba o pa’bajo. Muchas veces al día. Antes la devaluación era cuando el Gobierno (como buen ciudadano que compró un cochesote -a pinche mil años- y trae un iphonsote -a pinche mil pagos- y se hizo de una pantallota -a dieciocho puñaladas en el buen fin-, pero que vive en casa de interés social) reconocía que ya no podía mantener esa mentira y “devaluaba”, bajaba, el precio de su moneda. Cosa que Grecia sueña en poder hacer. Así que relaje la vena y evite viajar al gabacho en unos meses.
  9. La inflación se ubicaría en 3 por ciento. La inflación tiene un hermano gemelo igual de feo y jodido: el desempleo. Y a fuerza nos tenemos que soplar a uno: si el gobierno ataca a la inflación, buscando contener la subida de precios, los empresarios ven reducidas sus utilidades y buscarán reducir sus costos para aumentarlas… Y como el costo más grande son los empleados pues ¡toma tu pan Juan! aumenta el desempleo. Y si el gobierno opta por atacar el desempleo, pues resulta que hay más gente con trabajo, por lo tanto hay más gente con dinero y como el dinero nos pinche quema en las manos, pues hay más gente gastando. Y si hay más gente gastando, el empresario querrá vender más caro -oferta vs demanda, en relación al precio-. ¡Pinches empresarios todo lo arruinan! Ni modo, es la “libertad” del mercado.
  10. El Banco de México transferirá remanentes a la Secretaría de Hacienda. ¿Qué remanentes? Buena pregunta. Nada más le informó que, al cierre de la edición del día de hoy -ni hay edición, ni se cerró, ni nada, pero es mi perro y yo lo baño- el Banco de México tiene reservas por $184,496,000,000 (Ciento ochenta y cuatro mil cuatrocientos noventa y seis millones de dólares). Casi dos terceras partes de TODO lo que deben los Griegos, hay por si quieren echarles la mano. Nadie puede negarlo: Carstens nos está dejando un buen cochinito -evite cualquier tipo de burla hacía el Titular del Banco de México, ya que gracias a el seguimos teniendo techo sobre nuestras cabezas-.

Así que ahí tiene querido Lector. Si Usted no le gusta alguna parte, o todo, o tiene una idea mejor de como gastar el dinerito, consulte a su Diputado que lo representa, ya que a través del el podrá inferir en la votación que vendrá en los días venideros.

@FaustoBanuelos

P.S. Como dato cultural, los diputados tienen hasta las 23:59 del 31 de diciembre para aprobar este paquete. ¿Sabe que hacen si no acaban a tiempo? Fácil: detienen el reloj legislativo. Aja, como lo oyó: literalmente paran el reloj que hay en la cámara, para que se quede en 23:59 hasta que alcancen acuerdo. Así evitan “romper” la ley, que los obliga a ponerse de acuerdo a cierta hora. Así el ingenio del mexicano. ¡Que pinches mutantes alfa ni que nada, los diputados si son chingones!

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